No dormir suficientes horas durante la noche, no beber abundante agua durante el día y tener una carencia mínima recomendada de hierro o de otras vitaminas en sangre son las causas más frecuentes que pueden potenciar y mantener la aparición antiestética de bolsas y ojeras.

Mediante una técnica específica el objetivo principal es estimular la microcirculación y la llegad de agua y nutrientes a la fina piel del contorno de los ojos. Además también se activa la producción de colágeno y elastina estimulando la producción de antioxidantes naturales que ayudan a prevenir el envejecimiento.